El trabajo social

El Trabajo Social es la disciplina que pretende ampliar las posibilidades de personas y colectivos que se encuentran en situaciones de dificultad y carencia, acompañándoles en dicha búsqueda; aportándoles comprensión y capacidad de gestión de sus experiencias y vivencias biográficas; analizando e incidiendo en las particularidades de cada contexto.

La sexualidad es una capacidad universal, que nos hace a todos iguales por tenerla y diferentes y únicos, porque su expresión está relacionada con los diferentes modos, matices y peculiaridades de cada sujeto sexuado. Es por ello, que dicha cualidad no se pierde, sean cual sean las dificultades, carencias o contextos en las que se encuentren los sujetos.

Parece conveniente incluir, por tanto, en nuestra intervención profesional, las nociones básicas que nos posibiliten comprender el hecho sexual humano y que nos ayuden a ampliar la comprensión de los comportamientos de las personas a las que acompañamos.

La sexualidad es una dimensión básica e irrenunciable del ser humano. La sexualidad es un valor a cultivar y una cualidad posibilitadora de cambios. Es la dimensión placentera de la vida, por ello incluirla en nuestras intervenciones permite una mirada apreciativa de las personas con las que vamos a intervenir. La sexualidad cultivada lleva a una calidad de vida más humanizada.

Plantear una nueva forma de acción profesional: un/a profesional de ayuda con una perspectiva sexológica, puede ser una atractiva propuesta de trabajo. Una nueva praxis, una nueva ética.